Las nuevas estaciones, situadas en la C-58 a su paso por Sabadell, proporcionan al gestor de la carretera datos meteorológicos locales y en tiempo real. Esta información facilita la supervisión de las condiciones que pueden afectar a la circulación y sirve de apoyo a la toma de decisiones desde el centro de control.
Las condiciones meteorológicas influyen directamente en la explotación de una vía de alta capacidad. Un episodio de lluvia intensa, rachas de viento fuerte o una reducción repentina de la visibilidad pueden alterar la circulación en cuestión de minutos. Por ello, disponer de datos fiables y actualizados es un elemento clave para una gestión eficaz. Con este objetivo, Darrera ha llevado a cabo la instalación de tres estaciones meteorológicas de altas prestaciones 3R AWS300 en distintos puntos de la C-58.
Las estaciones se han instalado sobre torretas meteorológicas y comparten una misma configuración de sensores, lo que permite obtener datos homogéneos y comparables entre los tres emplazamientos. Cada una está equipada con anemómetro ultrasónico, termohigrómetro alojado en protector solar, pluviómetro de balancín y visibilímetro. El visibilímetro aporta información especialmente relevante en situaciones como nieblas o precipitaciones intensas, que pueden dificultar la conducción. El pluviómetro, por su parte, se ha instalado en cada emplazamiento sobre un mástil independiente, separado del resto de sensores. Esta disposición sigue las recomendaciones y criterios técnicos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para este tipo de instrumento.
Las estaciones se alimentan desde la red eléctrica, lo que permite su funcionamiento continuo sin depender de sistemas de alimentación autónomos. Los datos se transmiten de forma remota mediante Ethernet al sistema de control del gestor de la carretera, donde se integran con las herramientas de supervisión ya existentes. De este modo, el personal del centro de control puede consultar en todo momento las condiciones de cada punto monitorizado sin necesidad de desplazarse sobre el terreno.
La nueva infraestructura mejora la capacidad del gestor para supervisar el entorno de la C-58, detectar con antelación situaciones potencialmente adversas y seguir su evolución de forma continua. Los datos constituyen una base objetiva para apoyar las decisiones del centro de control y de los responsables de explotación y mantenimiento. Así, contribuyen a mejorar la capacidad de respuesta ante episodios de lluvia intensa, baja visibilidad o viento fuerte.
Con este proyecto, Darrera pone de nuevo en valor su experiencia en la instalación de soluciones meteorológicas a medida para infraestructuras críticas. El sistema instalado combina instrumentación meteorológica, adquisición de datos, comunicaciones e integración con los sistemas de control del cliente para responder a las exigencias específicas de esta aplicación.


